Euforia de género
La alegría de que tu género se vea correctamente.
La euforia de género es la contrapartida de la disforia, y se habla mucho menos de ella pese a ser mejor guía. Es el impulso que llega cuando algo encaja: un nombre dicho con naturalidad, un reflejo que corresponde, una persona desconocida que te lee bien sin tener que pensarlo.
Aparece en momentos pequeños y poco lucidos más a menudo que en los grandes. La forma de un corte de pelo. Oír tu propia voz grabada y no dar un respingo. Que alguien que no lo estaba intentando te trate con la fórmula correcta.
Importa en la práctica, porque la euforia suele ser la señal más fiable. La disforia te dice que algo está mal sin decirte qué estaría bien. La euforia señala hacia algún sitio.
Mucha gente descubre que es trans solo por la euforia, sin haber tenido nunca el malestar de manual. Ese camino es igual de válido, y más frecuente de lo que sugiere el relato estándar.