Los hombres trans, y las personas asignadas mujer al nacer que vivieron como hombres, aparecen en los registros de muchos siglos, desde el Imperio español del siglo XVII hasta el Brasil de la dictadura militar. Algunos dejaron sus propias palabras; de otros solo sabemos lo que escribieron sobre ellos tribunales, médicos, vecinos y periódicos. Esta página sigue ocho de esas vidas con sus fechas y sus fuentes, y dice con claridad dónde discrepan los historiadores sobre cómo describirlas.
Antes de empezar: nombres, palabras y lo que no podemos saber
La mayoría de las personas de esta página nunca usaron las palabras hombre trans, transmasculino o FTM, porque esas palabras aún no existían. Un perfil de Alan L. Hart en la web Connecticut History señala que él no se definía como transgénero, porque la palabra no empezó a usarse hasta los años sesenta. Por eso cada retrato dice lo que respaldan los registros: que alguien vivió como hombre, se describió de cierta manera o los historiadores lo leen como un hombre trans, y dónde esa lectura está en disputa.
Usamos los nombres y los pronombres con los que vivió cada persona, y omitimos los nombres de nacimiento, que las fuentes recogen para quien los necesite. También omitimos los detalles médicos. Cuando la transición de alguien hizo historia en la medicina, lo decimos y ahí nos quedamos.
Varios de estos hombres sufrieron un outing por parte de periódicos, de médicos o del personal de un hospital que los atendió en la vejez. A menudo es justo por eso por lo que sabemos de ellos, y conviene recordar que buena parte de este registro existe porque se vulneró la intimidad de alguien. Para la pregunta más amplia de quién fue primero, consulta ¿quién fue la primera persona transgénero?
Antonio de Erauso: una vida de soldado que aún divide a los historiadores
Antonio de Erauso nació en San Sebastián, en el País Vasco, en 1592 según una partida de bautismo (otras fuentes dicen 1585), y su ingreso en un convento se produjo a muy corta edad. Hacia los quince años, Erauso huyó, y desde entonces vivió como hombre con una serie de nombres masculinos, entre ellos Alonso Díaz y, más tarde, Antonio de Erauso. Mucha gente conoce a Erauso por un apodo, la Monja Alférez.
Erauso zarpó hacia la América española y sirvió como soldado en Chile, en la guerra de la Corona española contra los mapuches, hasta alcanzar el grado de alférez, un rango de oficial subalterno. Los relatos de esos años están llenos de duelos, reyertas y muertes, y esta no es una vida que se pueda convertir en un simple relato heroico. En 1623, tras su detención en Huamanga, en lo que hoy es Perú, Erauso le contó a un obispo que al nacer le habían asignado el sexo femenino y que había vivido en un convento. De vuelta en Europa, según el relato habitual, el papa Urbano VIII le concedió permiso para seguir vistiendo de hombre, aunque los especialistas discrepan sobre si llegaron a verse alguna vez. Desde 1630, Erauso vivió en Nueva España, el actual México, dedicándose a la arriería, y murió allí hacia 1650.
Cómo describir a Erauso es un debate abierto. La investigadora Sherry Velasco ha defendido leer a Erauso como persona transgénero, y también como lesbiana; hay quien ve en Erauso a una lesbiana que usaba ropa de hombre para evitar la atención de la Iglesia, y hay quien concluye que Erauso se identificaba como hombre. Incluso la autobiografía, impresa por primera vez en París en 1829, está en discusión, porque los investigadores no se ponen de acuerdo sobre quién la escribió. Las fuentes que usamos ni siquiera coinciden en los pronombres, y por eso hemos escrito el nombre de Erauso en lugar de «él» o «ella».
Albert Cashier: un soldado de la Unión que siguió siendo un hombre
Albert Cashier nació en 1843 en Clogherhead, en el condado de Louth, Irlanda, y acabó llegando a Illinois. El 6 de agosto de 1862 se alistó en el 95.º Regimiento de Infantería de Illinois, y sirvió tres años en ese regimiento, que combatió en más de cuarenta enfrentamientos, entre ellos el asedio de Vicksburg y la batalla de Nashville, hasta que todos sus hombres fueron licenciados en agosto de 1865.
Su historia no termina con la guerra. Se instaló en Saunemin, Illinois, y trabajó como peón agrícola, conserje de una iglesia, trabajador del cementerio y farolero. Votaba y cobraba una pensión de veterano, dos cosas reservadas entonces a los hombres, y pertenecía a la sección local de la asociación de veteranos de la Unión, la Grand Army of the Republic.
Al final de su vida, después de que resultara herido en un accidente, el personal del hospital descubrió que había sido asignado mujer al nacer. Cuando su salud, cada vez más débil, lo llevó a un hospital estatal, el personal de allí lo obligó a llevar vestido, los periódicos se hicieron eco de la historia y su pensión fue impugnada. Hombres que habían servido con él, y sus vecinos, respondieron por él. Murió en 1915 y fue enterrado de uniforme, bajo una lápida con su nombre y su regimiento.
Una entrada del blog de la Abraham Lincoln Presidential Library, que conserva los registros de esa sección de veteranos, se refiere a él en masculino, porque ese fue el nombre y la identidad que parece haber preferido durante el resto de su vida. Vivió como hombre durante más de cincuenta años, y esa coherencia es la razón por la que varios historiadores y autores lo describen como un hombre trans.
Amelio Robles Ávila: un coronel de la Revolución mexicana
Amelio Robles Ávila nació el 3 de noviembre de 1889 en Xochipala, en el estado de Guerrero, México. De joven aprendió a montar a caballo y a manejar armas, habilidades que su sociedad asociaba a los hombres. Hacia 1912 se unió a las fuerzas zapatistas de la Revolución mexicana, y fue en el ejército donde asumió su identidad de hombre, abiertamente, entre sus compañeros de lucha.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos de México (CNDH) subraya que no se trataba de un disfraz, como sí lo fue para muchas mujeres que vistieron ropa de hombre durante la guerra para protegerse. Combatió con los zapatistas durante varios años y llegó al grado de coronel. Después trabajó la tierra, se unió a organizaciones agrarias y de veteranos, e hizo su vida con su pareja, Ángela Torres, con quien adoptó a una hija.
En los años setenta, la Secretaría de la Defensa Nacional de México lo condecoró como Veterano de la Revolución, reconociéndolo como hombre, aunque no reconoció su grado de coronel (la CNDH fecha la condecoración en 1974). Murió el 9 de diciembre de 1984, tras haber mantenido su identidad hasta el final.
La historiadora Gabriela Cano, de El Colegio de México, cuya investigación ayudó a devolver al registro histórico su identidad como hombre, describe su masculinidad como fruto de un profundo deseo personal y no como una estrategia de supervivencia. La CNDH escribe hoy que los historiadores coinciden en que debe ser reconocido como un hombre transgénero. Aun así, su memoria sigue en disputa: en Xochipala, un museo abierto con el apoyo de instituciones culturales públicas lleva la forma femenina de su nombre.
Dos médicos que hicieron historia en la medicina
Alan L. Hart
Alan L. Hart nació en Kansas en 1890 y creció en Oregón. Se graduó en la facultad de medicina de la Universidad de Oregón en 1917 y, ese invierno, se convirtió en uno de los primeros hombres trans de Estados Unidos de los que se sabe que se sometieron a una cirugía de afirmación de género. Después se cambió legalmente el nombre y empezó a vivir abiertamente como hombre.
En febrero de 1918, mientras trabajaba como médico interno en San Francisco, alguien de su antigua promoción lo reconoció, el San Francisco Examiner publicó la historia y tuvo que dimitir. Poco después declaró al Albany Daily Democrat: «Desde que hice este cambio he sido más feliz que nunca en mi vida, y seguiré así mientras viva». La exposición en la prensa lo obligó a mudarse varias veces más.
Su carrera hizo historia de otra manera. Hart fue pionero en el uso de las radiografías de tórax para detectar la tuberculosis antes de que aparecieran los síntomas, y dirigió programas de cribado a escala estatal, el último para la State Tuberculosis Commission de Connecticut, hasta su muerte en 1962. También escribió novelas.
Michael Dillon
Michael Dillon nació en 1915 en Inglaterra y estudió en Oxford. Hizo su transición entre 1939 y 1949, con lo que se convirtió en uno de los primeros hombres trans de los que se sabe que se sometieron a una cirugía de afirmación de género, y en 1946 publicó Self: A Study in Ethics and Endocrinology, uno de los primeros libros que pedían más comprensión hacia las personas que querían cambiar de sexo. Se tituló en medicina y trabajó como médico de a bordo.
En 1958, un cable del Daily Express le llegó a bordo del barco para preguntarle por su «change-over», su «cambio». La noticia que siguió, motivada por su lugar en la línea de sucesión de un título irlandés de baronet, hizo pública una historia que había mantenido en privado durante quince años, seis años después de que la transición de Christine Jorgensen diera la vuelta al mundo.
Dejó el mar, se fue a la India y se hizo monje budista con el nombre de Lobzang Jivaka; su editorial señala que su ordenación como novicio lo convirtió en el primer hombre europeo blanco ordenado en la tradición budista tibetana. Murió en 1962. En los años sesenta se bloqueó la publicación de su autobiografía, Out of the Ordinary, que no vio la luz hasta 2016.
Construir comunidad: Reed Erickson y Lou Sullivan
Reed Erickson
Reed Erickson nació en El Paso, Texas, en 1917 y se formó como ingeniero mecánico en la Louisiana State University. Amplió el negocio familiar de fundición de plomo, se hizo muy rico y en 1964 fundó la Erickson Educational Foundation.
La fundación financió las primeras investigaciones sobre salud trans, ofreció información y derivaciones a personas trans que necesitaban atención para su transición y apoyó causas gais y lésbicas. También pagó la National Transsexual Counseling Unit (su nombre usa el término clínico de la época), fundada en San Francisco en 1968 y descrita como el primer programa de orientación gestionado por pares para personas trans; nuestra historia de los disturbios de Compton's Cafeteria explica el mundo del que surgió. Erickson se mudó a México en los años setenta, y sus últimos años estuvieron marcados por el consumo de drogas. Murió en 1992.
Lou Sullivan
Lou Sullivan nació en Wisconsin en 1951 y llevó un diario desde los once años hasta su muerte. Era gay, y en los años setenta una clínica de género lo rechazó por ese motivo: las normas médicas de la época esperaban que las personas trans fueran heterosexuales después de la transición. Encontró otros médicos, y pasó años convenciendo a los profesionales clínicos de que dejaran de tratar la orientación sexual como un motivo para negar la atención.
En 1986 fundó FTM, un grupo de hombres trans del Área de la Bahía de San Francisco que se convirtió en FTM International, y fue miembro fundador de la GLBT Historical Society de San Francisco, que conserva sus documentos. Tras su diagnóstico de VIH comentó, con palabras que se citan en versiones ligeramente distintas, que la clínica le había dicho que no podía vivir como un hombre gay, pero que por lo visto iba a morir como uno. Murió en 1991. Una selección de sus diarios se publicó en 2019 como We Both Laughed in Pleasure y ganó un Lambda Literary Award.
João W. Nery: un hito en Brasil
João W. Nery nació en Río de Janeiro en 1950 y se formó como psicólogo. En 1977, bajo la dictadura militar brasileña, se convirtió en el primer hombre trans del que se sabe que se sometió a una cirugía de afirmación de género en Brasil, realizada en secreto. Después cambió sus documentos, también en secreto, y al hacerlo perdió los derechos vinculados a su antigua identidad, entre ellos su título de psicólogo.
Contó su historia en dos libros de memorias, Erro de pessoa (1984) y Viagem solitária (2011), y dedicó sus últimos años al activismo. Un proyecto de ley de identidad de género presentado en el Congreso de Brasil en 2013, que permitiría a las personas trans cambiar su nombre y su sexo en el registro civil, se conoce como ley João W. Nery. Murió en octubre de 2018, a los 68 años. Nuestra lista de libros de personas trans y no binarias cuenta más sobre Viagem solitária.
Por dónde seguir
Estas ocho vidas son un punto de partida, no una lista completa. Se inclinan hacia Europa y América, donde se conservaron los registros que pudimos comprobar en inglés, español y portugués, y dejan fuera a muchas personas cuyas historias se cuentan en otros idiomas o nunca se escribieron.
Algunos otros hombres trans ya aparecen en este blog. El músico de jazz Billy Tipton, y Robert Eads, cuyo último año de vida se filmó en Southern Comfort, están en nuestra lista de películas y series trans.
Para seguir con la historia trans, nuestra guía del Mes de la Historia LGBTQ+ es un buen punto de partida. Y si eres un hombre trans y te interesa más tu propia vida amorosa que el pasado, cómo son las citas siendo un hombre trans es la siguiente lectura.

Wren · Redacción
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