¿Cómo me voy de una cita que va mal?
«Me voy a ir yendo.» Y luego te levantas. No necesitas su conformidad.
Casi todo el mundo sabe a los veinte minutos que una cita va mal, y se queda dos horas más. No por confusión, sino porque irse parece una acusación, y equivocarte sobre alguien sienta peor que aburrirte con esa persona.
Puedes irte de una cita porque no te lo estás pasando bien. Ese motivo basta y es el más común.
Las palabras
«Me voy a ir yendo.» Ese es el guion entero. Es una afirmación, no una petición, y no abre una negociación.
Si quieres suavizarlo: «Me ha gustado conocerte, pero me voy a ir yendo.» Nada después de eso. Añadir un motivo le invita a discutir el motivo.
Evita inventarte una emergencia. Una llamada falsa funciona una vez y te deja improvisando, y si os cruzáis más adelante la mentira sigue ahí. «Me voy a ir yendo» no necesita mantenimiento.
Y luego vete de verdad
Levántate mientras lo dices. Paga lo tuyo antes, o sobre la marcha: liquidar una cuenta juntas son diez minutos sentada frente a alguien a quien acabas de decir que te vas.
Vete por tus propios medios. No aceptes que te lleven, no dejes que te acompañen a tu transporte y no dejes que esperen contigo. Si te siguen fuera, métete en un sitio con personal, un bar, una tienda, cualquier cosa con alguien detrás de un mostrador, en vez de ir hacia tu casa.
Cuando irse no es todo el problema
Hay citas que no son malas, son inseguras. Ahí aplican otras reglas:
La parte que nos toca a nosotras
Hay dos situaciones que salen lo bastante a menudo como para planificarlas.
La primera: durante la tarde queda claro que está en la cita porque eres una persona trans, no porque le intereses tú. Mira chaser. No tienes que aguantar el resto para estar segura. Irte pronto es la respuesta correcta a esa constatación, y no le debes la conversación al respecto.
La segunda: dice algo sobre tu cuerpo, tu historia o tu género que da la tarde por terminada. No estás obligada a educarle. «Me voy a ir yendo» también sirve para esto, y es mejor uso de tu tarde que un seminario.
Si vives en stealth o no estás fuera del armario donde vives, irte discretamente importa más que dejar clara una postura. El objetivo es salir; que te entiendan, no.
Después
Avisa de que has llegado a casa a quien supiera que habías salido.
Si pasó algo, denúncialo en la app antes de bloquear: primero denunciar, después bloquear. Bloquear primero a veces se lleva la conversación por delante, y la conversación es la prueba.
Equivocarte sobre alguien no es un fallo de criterio. Es para lo que sirve un primer encuentro, y averiguarlo en noventa minutos en vez de en tres meses es el sistema funcionando.