Sapiosexual significa sentirse atraído por la inteligencia: no por una persona que resulta ser lista, sino por la listeza misma, como aquello que hace el trabajo. La palabra viene del latín sapiens, sabio, y entró en el uso corriente por una entrada de LiveJournal de 2004, antes de que las aplicaciones de citas la pusieran en un desplegable.
¿Qué describe en realidad?
La afirmación es más estrecha de lo que parece. A casi todo el mundo le gusta una buena conversación. Una persona sapiosexual dice algo más fuerte: que la inteligencia no es un extra que se suma a la atracción sino una condición previa, y que sin ella la atracción no llega en absoluto.
En la práctica se manifiesta como un patrón más que como una preferencia. Quienes usan la palabra describen una atracción que se enciende a mitad de una conversación, a menudo hacia alguien que hasta ese momento no habían registrado físicamente, y que no aparece cuando la conversación se queda plana. Ese orden de los hechos es lo que la distingue de simplemente gustar de la gente lista.
No dice nada sobre el género. Sapiosexual se coloca junto a una orientación en vez de sustituirla, y se puede ser lesbiana sapiosexual, bisexual sapiosexual, o sapiosexual y aromántica. Responde a qué te atrae, no a quién.
¿Por qué la palabra es discutida?
Atrae más críticas que cualquier otra etiqueta de este glosario, y esas críticas tienen un fondo que conviene decir con claridad.
La inteligencia no es neutral. Lo que pasa por inteligente está moldeado por la educación, la clase, la lengua materna, el acento y el hecho de haber tenido o no tiempo para leer mucho. Declarar una preferencia por la inteligencia puede ser una manera de declarar una preferencia por cierto origen sin nombrarlo, y quien la recibe se da cuenta.
También es capacitista de una manera concreta. Los trastornos del aprendizaje, la dislexia, una lesión cerebral y el simple hecho de tener un mal día cambian lo articulada que parece una persona. Una preferencia declarada por la inteligencia cae distinto sobre quien ha pasado la vida siendo tratado como inferior por razones fuera de su control.
Y con frecuencia se usa como alarde. En las aplicaciones sapiosexual aparece a menudo en biografías donde parece describir a quien escribe más que a su atracción, y por eso la palabra arrastra un tufillo de autocomplacencia que irrita a quienes la usan literalmente.
¿Qué lugar ocupa para las personas trans?
La palabra aparece a menudo en perfiles trans, por una razón que no es la habitual. Una atracción que empieza en la conversación en lugar de en una fotografía es una atracción que arranca en un terreno que controlas tú.
Para alguien a quien no siempre leen como quisiera, o que ha vivido la experiencia de ser abordado como una categoría en vez de como una persona, una atracción que llega hablando es un encuentro de otra naturaleza. No es lo mismo que el t4t y no resuelve el mismo problema, pero el atractivo se solapa: ambos ponen a la persona por delante del tipo.
Por eso mismo las críticas pesan aquí más que en otros sitios. Una comunidad que sabe lo que es ser ordenada por el aspecto tiene buenas razones para desconfiar de una palabra que puede ordenar a la gente por educación. Ver el glosario para el vocabulario vecino.
¿Entonces hay que usarla?
Si te describe, sí, y conocer las objeciones facilita decir lo que de verdad quieres decir. Sentirte atraído por cómo piensa alguien es una experiencia real y merece una palabra.
Lo que conviene evitar es usarla como filtro o como título: poner sapiosexual en una biografía como señal sobre tus propias lecturas, o convertirla en razón para descartar a alguien que no brilló en el primer mensaje. La diferencia entre describir tu atracción y exhibir tus exigencias se ve desde fuera, y la gente distingue cuál de las dos está leyendo.

Wren · Redacción
Wren es el nombre bajo el que se publica el blog de T4TSpace. Los artículos los escribe el pequeño equipo que construye la aplicación, firmados con un solo nombre para que la voz no cambie de un texto a otro.